miércoles, 29 de septiembre de 2010

El paciente Francés

El poeta, llegó por primera vez al consultorio, por un aviso en "Le Monde"

Cirugía Plástica y Reparadora.
Doctor Volonté.
Pedir turno al teléfono 0535904

Era alto y corpulento. Las más hermosas poesías fluían de su pluma. La cicatriz de la mejilla derecha lo hacía más enigmático y respetable. Eso fue de joven en un duelo con el senador Trudov. Las poesías para sus amigos y algún cliente eran la llave para seducir a sus amantes. Mientras el poeta se ocultaba en las sombras nocturnas. Si alguna vez, se dejó ver. Desde los balcones le arrojaban baldes de agua helada ó alguna maceta sobre su cabeza.

- Doctor, nunca pensé en modificar mi rostro, pensaba que eso era para las mujeres. Tampoco, acostumbro a mirarme en el espejo, solo lo necesario. - dijo el paciente.
- Ahora siéntese en esta silla que le voy a tomar una fotografía, que le parece si corregimos la nariz, ya que lo voy a tener anestesiado. Después de la cirugía le tomaré otra foto. Durante dos semanas lo voy a dejar vendado, se parecerá a una momia egipcia. Pero será otro hombre en una nueva vida. ¿Que le parece el Lunes siete de agosto a las 9 de la mañana en ayunas? Deme su nombre para registrarlo.
- Cyrano de Bergerac - dijo el paciente.
- Me parecía que era una cara conocida. Si, lo ví en una película- dijo el médico.

Incendio en el Punto G

Buenos Aires, invierno del 2005

Crónica TV informa: - Científicas argentinas que investigan en la Universidad de Denver USA, hallaron una droga afrodisíaca para mujeres. Similar al Viagra, que consume el sexo masculino, después de experimentar con éxito, con un centenar de mujeres esquimales, la lanzó al mercado, el laboratorio Parke Davias, no tiene contraindicaciones, pero actúa como antidepresivo. Es de venta libre, se expende en supermercados y farmacias con el nombre de Amorín y viene en un envase de treinta cápsulas.

Continuamos informando último momento: - A las quince horas de hoy fue interceptado un colectivo, de la línea 60 a la altura de la estación Beccar. Dos mujeres, provistas con ametralladoras, hicieron descender a todo el pasaje, y se llevaron a dos hombres, cuya filiación se desconoce, hasta una casa abandonada, donde fueron obligados a tener contacto íntimo con las delicuentes. Cometido el ilícito, huyeron en una motocicleta robada. Las víctimas hicieron la denuncia en el DDI de San Isidro, según trascendió que las víctimas aseguraron que las malvivientes actuaron bajo los efectos de alguna droga. Interviene en la causa, la Jueza Sofía Cabrini de Llovía. Por la repetición de estos hechos, hay preocupación en el gobierno. El ministro del Interior, cree que hay una maniobra desestabilizadora.

La policía, considera que por el modus operandi, pertenecen a la banda de la tristemente célebre Pepita la Pistolera. Ante la confusión, la Central de Bomberos declaró por tiempo indeterminado el estado de emergencia de "Manguera Abierta",

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Candigato

Se le atribuyen al científico italiano Franco Ricci, los escasos conocimientos que se tienen sobre este mamífero, al que el famoso sociólogo dió en llamar Candigato.
Afirma Ricci que, producto de la cruza genética de un perro con una gata, más algunos genes desconocidos que aún están a estudio, surge este cuadrúpedo ambicioso. Ojos brillantes y muy agudo, este animal pareciera no tener posiblidades de extinguirse.
Desarrollada la especie en la pampa húmeda, las hembras, que anteriormente se ocupaban del cuidado de sus crías, surgieron feroces junto a sus machos, para pelear en una selva superpoblada de bestias enloquecidas por el poder.
Afirma Ricci que la parte delantera -perro- es guardián del poder de turno, mientras que la felina parte posterior es trepadora, preparada para afrontar cualquier cambio que pueda producirse en la zoo-geografía política.
Afirma Ricci que el Candigato, en períodos en que se elige al rey de la selva, es caminador de terrenos propios y ajenos. Y cundo tiene seguidores que lo escuchen es hiperlocuaz.
Afirma Ricci que es capaz de prometer a sus admiradores lunas y soles. Y que ve los defectos de los otros, ignorando a su vez los suyos.
Afirma Ricci que los ojos se le ponen brillantes como luceros al alcanzar el poder. Pero como nadie en la selva es perfecto, le sobreviene una profunda amnesia y se recluye en una cueva con los suyos hasta la próxima elección.
Afirma Ricci que podría agregar más defectos que virtudes de este antíquisimo animal, pero, lamentablemente, un investigador tan valioso como él, tambien perdió la memoria.

Picado Vespertino

La luna ondulante y acuosa que ves allí en el charco, es la misma de entonces...
El poeta publica en El alma que canta, el tango El sueño del pibe."
Pocho, el organillero, da manija al vals Soñar y nada más y con su mascota color esperanza vaticina a la joven Laurita, ansiosa de afectos, un príncipe azul (como el de los cuentos de hadas.)
Boletín: insuficiente. Conducta: regular. No encuentra firmante (padre, tutor o encargado). Bolsillos huecos, rodillas selladas con cascarones terrosos y tinta Pelikán.
Desafío: Dos pares de rompevientos arman los arcos. Los del lado del palisandro, en cueros, los que se apoyan en el cañaveral, camiseta muscolosa. Trozos de tela excedente del costurero, rellenan una media zurcida con hilo en un auténtico mate, recién curado.
Gran algarabía. ¿El tiempo? Es infinito. Un silbato de hojalata a garbanzo, habilita la iniciación. Gol, gol -cantamos a coro con los grillos- No vale, noo no, no vale.
Oscureció y la pelota es invisible. Ya no vemos nada, la pelota no aparece.
Las luciérnagas intentan una vana búsqueda. Una nube traviesa vendó los ojos a la luna.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Danza con nubes

Temblando, levantaba vuelo. Permanecía en el aire. Sus cabellos flameaban como flecos. Su cola, danzaba al ritmo de un "Danubio Azul" , silencioso. Pronto se veía desafiando al viento. Y jugaba con los pájaros creyendo competir en igualdad. Con las estrellas, se sentía una más por esa silueta dibujada a su semejanza.

Pero, claro, su vida pendía de un hilo y de la fuerza de un chiquillo, Josecito, tan pequeño como El Principito, de los BaoBabs.

Por algunas horas soñaban juntos, uno abajo y el otro desde arriba, divisando la pequeñez del hombre que cree que todo lo puede y no es más que él, un ave de paso.

Le parecía sencillo: acariciar las nubes, rozar las cabezas de los edificios y las malditas chimeneas que envenenan el cielo.

El cuerpo liviano y vanidoso coqueteaba con palomas y neblinas. Quiso instalarse y permanecer para siempre en la altura... pero fracasó.Estamos esperando, en la oscura bohardilla, colgado de grandes ganchos oxidados:Una camiseta de River amarillenta.

Una caña de pescarUn banderín de Mina Clavero, CórdobaUna gorra del abuelo que Josecito usaba de disfraz.Una pelota de cuero sin aire, similar a una cáscara de nuez gigante.

Y estoy yo con mi esqueleto averiado, esperando que un niño abandone por un momento la computación y se decida a jugar en el parque y acepte, ansioso, recibir el saludo de su barrilete.