El poeta, llegó por primera vez al consultorio, por un aviso en "Le Monde"
Cirugía Plástica y Reparadora.
Doctor Volonté.
Pedir turno al teléfono 0535904
Era alto y corpulento. Las más hermosas poesías fluían de su pluma. La cicatriz de la mejilla derecha lo hacía más enigmático y respetable. Eso fue de joven en un duelo con el senador Trudov. Las poesías para sus amigos y algún cliente eran la llave para seducir a sus amantes. Mientras el poeta se ocultaba en las sombras nocturnas. Si alguna vez, se dejó ver. Desde los balcones le arrojaban baldes de agua helada ó alguna maceta sobre su cabeza.
- Doctor, nunca pensé en modificar mi rostro, pensaba que eso era para las mujeres. Tampoco, acostumbro a mirarme en el espejo, solo lo necesario. - dijo el paciente.
- Ahora siéntese en esta silla que le voy a tomar una fotografía, que le parece si corregimos la nariz, ya que lo voy a tener anestesiado. Después de la cirugía le tomaré otra foto. Durante dos semanas lo voy a dejar vendado, se parecerá a una momia egipcia. Pero será otro hombre en una nueva vida. ¿Que le parece el Lunes siete de agosto a las 9 de la mañana en ayunas? Deme su nombre para registrarlo.
- Cyrano de Bergerac - dijo el paciente.
- Me parecía que era una cara conocida. Si, lo ví en una película- dijo el médico.
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