viernes, 5 de noviembre de 2010

ENCUENTROS EN LA CIUDAD

Buenos Aires, Palermo, otoño de 2003.

Al cesar la lluvia eran casi las diez de la mañana. La mujer ingresó a la confitería Arizona, desagotó el paraguas en un rincón. Recorrió con la vista las mesas y se sentó en la mesa contigua a la del señor que fumaba en pipa, mientras leía Ambito Financiero.
La mujer, usaba lentes de aumento y una peluca rubia. Trataba de llamar la atención del vecino de mesa, que no levantaba la vista de la página del “mercado bursátil”. Hasta que se animó y dijo: - Perdón señor ¿usted entiende del tema de acciones?-
- Por supuesto- y sonreía, mientras le entregó una tarjeta con el texto “Pedro Domínguez, Licenciado en Economía. Maipú 360 8vo. Piso oficina 804 fax 4806-4191”
- Me envió un fax mi hijo que vive en Bruselas, y me solicitó que le comprara acciones de Renault, pero hoy temprano en un programa de radio escuché que cayeron un quince por ciento. Pero ayer al mediodía retiré de la caja de seguridad diez mil dólares que los tengo aquí en la cartera y con la inseguridad que vivimos, tengo el temor al robo. Al hombre los ojos se totalizaron color verde dólar. En la cabeza de Domínguez comenzó a palpitar como quitarte diez mil dólares a una mujer tonta. Y le tiró una propuesta.

- Si usted quiere vamos a mi departamento que vivo sólo a cinco cuadras, ingresamos a la página Internet del Mercado de Valores y podemos comunicarnos con un amigo que es agente de Bolsa y puede hacer una operación redonda: salimos y tomamos un taxi dijo Domínguez.

- No sé que decirle, si me ve alguien conocido, va a pensar que soy una cualquiera.

- Sentados en el taxi, la mujer le ofreció un bombón de licor que el hombre disolvió en segundos en su boca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario