ENSAYO: EL MATE EL MATEMATICO ETC.
El cacique Patoruzú, un paradigma para los patagones, descubrió que la pipa de la Paz era un modo de fumar marihuana. En los largos feriados de Santa Pipa “bebían” aguardiente hasta caer desparramados donde el viento los dejaba. La preocupación del jefe era mayúscula. Una noche de luna llena montado en su caballo. Pampero llegó al norte y se encontró con Taragui, el cacique guaraní y le manifestó su preocupación.
El guaraní era un hombre sensato, prudente y contó que su tribu era muy guerrera pero cuando estaban borrachos se mataban entre ellos. Patoruzú se percato que Taragui era un caballero pero mezquino para dar información. Por fin una noche Patoruzú conoció el árbol de las calabazas. También le presentó a un mercader turco, Safac, que traía unas hojas picadas que le llamaban hierba buena, más tarde Yerba Safac.
Patoruzú, les pidió a las mujeres y niños con cañas que limpiaban por dentro fueran limpias de nudos y comenzaba el reinado del Mate. Pero un motín de los hombres reclamaba aguardiente y luego del alcohol comenzaba el juego del erotismo que en otras geografías llamaban swingers.
El cacique más célebre que conoció nuestro territorio. Fue invitado por los charrúas que ocupaban la banda oriental. Se encontró en la otra orilla, tenía el mate y la bombilla artesanales de plata.
De la mano con la Wikipedia, continuando la investigación. En la Pampa nos encontramos con el matemático Cipriano Bombilla que nos dice yo no diría matemático. Sólo soy Licenciado Mateólogo egresado de la UBA. Con la falta de confianza que rige en la sociedad el mate acerca y reúna a las personas.
viernes, 6 de mayo de 2011
los angelesdecharlie
LOS ANGELES DE CHARLIE
Buenos Aires, invierno de 1990.
El presidente llama por teléfono interno a su secretario y le solicita que llame a su cardiólogo. Llega el médico y dice: - Mire Carlos, no es grave, pero hay una insuficiencia coronaria. Para su tranquilidad y la mía lo voy a internar en el Centro Cardiovascular Buenos Aires. Estando internado, el médico interno doctor Nogués ordena un cateterismo. El resultado es que algunas arterias importantes están obstruidas. Se le recomienda un tratamiento de anticoagulado y medicinas vaso dilatadoras. El diagnóstico: cardiopatía isquémica (dolores en el pecho y espalda, dificultades en la respiración).
Una semana después, levemente recuperado pero atemorizado, toma el celular, llama a los amigos íntimos y les hace bromas y una llamada más seria.
- Hola, San Pedro ¿Adónde me tocará ir cuando llegue mi turno?
- ¿Quién habla?
- Habla Charlie.
- ¿De los Angeles?
- No, querido. Charlie de Buenos Aires. No tengo la suerte del yanqui.
- No presidente, esa información no se la puedo dar yo, sólo el Supremo cuando llegue aquí su alma. Voy a consultar con el Señor.
- Hola presidente, el Señor me autoriza a enviarle un par de videos pero usted no puede contarle a nadie ¿entendió? A nadie.
Al día siguiente un ángel tocó el timbre con los videos. Ansioso, Carlos Saúl los tomó y se los llevó al home cinema de la quinta.
El primer video mostraba a Satanás quemando leña mientras en una pista circular, hombres y mujeres desnudos bebían champagne y practicaban sexo.
El segundo video era el paraíso. Los ángeles sobrevolaban las almas que con túnica blanca, descansaban en paz infinita con música de Beethoven y aroma a sándalo.
A los videos los acompañaba una nota que decía: Cuando su alma se presente ante el Supremo, usted, bajo juramento, completará un múltiple Choice. Sus respuestas indicarán cómo continuará su vida.
Tres años más tarde el alma del que fuera presidente de los argentinos respondía al cuestionario. El supremo leyó el mismo y llamó a San Pedro y le dijo: - Miente en todo Pedro, tú ya sabes dónde lo tienes que ubicar.
A los diez días el ex presidente llama a San Pedro y se queja: - Esto no es lo que yo vi en el video- Mujeres no hay, lo que nos dan a beber es agua caliente y este Lucifer es más sordo que una tapia. Esto no es lo que contenía el video- con tono de haber sido engañado.
- Lo que ocurre Carlos es que yo hice la filmación mientras estaban en campaña electoral.
PIEDRABUENA
Buenos Aires, invierno de 1990.
El presidente llama por teléfono interno a su secretario y le solicita que llame a su cardiólogo. Llega el médico y dice: - Mire Carlos, no es grave, pero hay una insuficiencia coronaria. Para su tranquilidad y la mía lo voy a internar en el Centro Cardiovascular Buenos Aires. Estando internado, el médico interno doctor Nogués ordena un cateterismo. El resultado es que algunas arterias importantes están obstruidas. Se le recomienda un tratamiento de anticoagulado y medicinas vaso dilatadoras. El diagnóstico: cardiopatía isquémica (dolores en el pecho y espalda, dificultades en la respiración).
Una semana después, levemente recuperado pero atemorizado, toma el celular, llama a los amigos íntimos y les hace bromas y una llamada más seria.
- Hola, San Pedro ¿Adónde me tocará ir cuando llegue mi turno?
- ¿Quién habla?
- Habla Charlie.
- ¿De los Angeles?
- No, querido. Charlie de Buenos Aires. No tengo la suerte del yanqui.
- No presidente, esa información no se la puedo dar yo, sólo el Supremo cuando llegue aquí su alma. Voy a consultar con el Señor.
- Hola presidente, el Señor me autoriza a enviarle un par de videos pero usted no puede contarle a nadie ¿entendió? A nadie.
Al día siguiente un ángel tocó el timbre con los videos. Ansioso, Carlos Saúl los tomó y se los llevó al home cinema de la quinta.
El primer video mostraba a Satanás quemando leña mientras en una pista circular, hombres y mujeres desnudos bebían champagne y practicaban sexo.
El segundo video era el paraíso. Los ángeles sobrevolaban las almas que con túnica blanca, descansaban en paz infinita con música de Beethoven y aroma a sándalo.
A los videos los acompañaba una nota que decía: Cuando su alma se presente ante el Supremo, usted, bajo juramento, completará un múltiple Choice. Sus respuestas indicarán cómo continuará su vida.
Tres años más tarde el alma del que fuera presidente de los argentinos respondía al cuestionario. El supremo leyó el mismo y llamó a San Pedro y le dijo: - Miente en todo Pedro, tú ya sabes dónde lo tienes que ubicar.
A los diez días el ex presidente llama a San Pedro y se queja: - Esto no es lo que yo vi en el video- Mujeres no hay, lo que nos dan a beber es agua caliente y este Lucifer es más sordo que una tapia. Esto no es lo que contenía el video- con tono de haber sido engañado.
- Lo que ocurre Carlos es que yo hice la filmación mientras estaban en campaña electoral.
PIEDRABUENA
viernes, 29 de abril de 2011
la verdadera historia de caperucita roja
LA VERDADERA HISTORIA DE CAPERUCITA ROJA
Prohibida para menores de 72 años.
Como todos conocen, Caperucita Roja, a los diecisiete años fue a convivir a un edificio en torre, frente a los bosques de Palermo. Solamente con su madre, que la sobreprotegía. El padre, después de ganar la lotería, se fue a vivir con un amigo que conoció en una bailanta de Ramos Mejía.
Trabajaba como masajista en un instituto de belleza femenina, y mensualmente enviaba los cheques para mantención de su hija y su ex esposa.
Regina, la madre de Caperucita, elaboraba pasteles que la joven se los llevaba a su abuela Matilda, siempre por el camino más largo donde no sé encontraría con el lobo. Ya en un encuentro con la fiera, se defendió con un aerosol que encegueció al animal. Sorprendida nuevamente por la bestia, ésta la amenazó:
- Si me atacas nuevamente, no tendré otra alternativa que hacerte la boleta (sexo).
Caperucita, le comentó lo sucedido a su abuela, que trabajaba como madam en un burdel en la calle Moldes.
¡Por fin! Caperucita, consiguió en la confitería Danubio un exquisito Strudel de manzanas y con “delivery”, un joven muy simpático que la abuela no quiso desperdiciar e inició un vínculo amoroso que duró hasta ayer.
Texto anónimo
Traducción Roberto Sztein
Prohibida para menores de 72 años.
Como todos conocen, Caperucita Roja, a los diecisiete años fue a convivir a un edificio en torre, frente a los bosques de Palermo. Solamente con su madre, que la sobreprotegía. El padre, después de ganar la lotería, se fue a vivir con un amigo que conoció en una bailanta de Ramos Mejía.
Trabajaba como masajista en un instituto de belleza femenina, y mensualmente enviaba los cheques para mantención de su hija y su ex esposa.
Regina, la madre de Caperucita, elaboraba pasteles que la joven se los llevaba a su abuela Matilda, siempre por el camino más largo donde no sé encontraría con el lobo. Ya en un encuentro con la fiera, se defendió con un aerosol que encegueció al animal. Sorprendida nuevamente por la bestia, ésta la amenazó:
- Si me atacas nuevamente, no tendré otra alternativa que hacerte la boleta (sexo).
Caperucita, le comentó lo sucedido a su abuela, que trabajaba como madam en un burdel en la calle Moldes.
¡Por fin! Caperucita, consiguió en la confitería Danubio un exquisito Strudel de manzanas y con “delivery”, un joven muy simpático que la abuela no quiso desperdiciar e inició un vínculo amoroso que duró hasta ayer.
Texto anónimo
Traducción Roberto Sztein
alibubu en el museo
ALI BUBU EN EL MUSEO.
El reloj de péndulo dejó escuchar las doce campanadas. Quedó atrás un día agitado por el continuo bombardeo.
Cada día son menos los hombres de la resistencia. Las noticias recorren rápidamente, en la feria de comestibles los precios trepan, los productos son escasos. Alí Babá, un líder del pueblo murió en la fila para comprar pan. Las brujas y los fantasmas utilizan la oscuridad para recorrer los barrios bajos de Bagdad. La pared de la habitación de servicio quedó con una tremenda rajadura después de una explosión cercana. La ONU pidió un cese del fuego pero no la escuchan.
Alí Bubú alberga en el museo a los ciudadanos que perdieron sus viviendas. Las noches las pasan en la Cruz Roja Internacional.
Alí Bubú se quitó la cimitarra de la cintura y prolijamente la depositó sobre la almohada. Se aprestaba a dormir pero se estremeció al escuchar la puerta- ¡Pam, pam!- se encontró con un personaje que tenía una capa roja y una capucha del mismo tono que le cubría el rostro. -¿Qué quiere?- preguntó Alí Bubú.
- Soy Satanello, primer mensajero de Su Majestad Mofistófeles, tengo dos noticias para darle, una buena y otra mala.
- Deme primero la buena
- El Cha de Persia le dejó en una cueva un cofre con lingotes de oro y platino, y la mala “wikilakes difundió la noticia y tenemos que apurarnos antes que lleguen otros y se apropien del tesoro. Ahora voy a robar una camioneta y vuelvo a buscarlo.
Alí Bubú subió a la camioneta y se enteró que su cómplice pretendía el noventa por ciento del tesoro. Llegaron a una cueva en la que a su entrada colgaba un cadáver quemado de una mujer. En el interior la muchedumbre se apretaba junto al tesoro, el calor era tremendo y un olor húmedo y nauseabundo. Apenas Satenello abrió su boca y lanzó una llamarada salieron todos disparando. A continuación le pidió a Alí que cargara la camioneta. Cuando Alí le dijo no queda nada le pidió que verificara que tampoco quedaba ningún nativo. Al salir de la cueva vio como la camioneta y su conductor desaparecían detrás de la niebla. Solo alcanzó a decir: ¡Eh desgracido vete al demonio y que te parta un rayo!
Se pudo leer en la edición digital The Guardian de Londres:
“El sereno Alí Bubú del Museo Central de Bagdad terminó con el infinito poder de Satanás.
Entrevistado por el corresponsal del diario “La Nación” de Buenos Aires:
Periodista: ¿En algún momento sintió miedo?-
- Y claro que lo tuve, yo no soy Superman, soy un cristiano igual que usted, el canillita al único diablo rojo que conocía era Independiente que salió último en el torneo anterior.
- Pero terminó con Lucyfer.
En este planeta hay miles de demonios:
El político que no cumple el compromiso dado en su campaña.
El boletero que dice que no quedan más localidades, y el que quiere ver la película le guiña un ojo y le pone el billete que suma el valor de la entrada. El que embaraza a su novia y desaparece. Los que permiten que los niños mueran de hambre. Los gobernantes que envían a sus pueblos a la guerra, los narcotraficantes, los mercaderes de armamentos, los que quiebran el equilibrio ecológico.
Roberto
El reloj de péndulo dejó escuchar las doce campanadas. Quedó atrás un día agitado por el continuo bombardeo.
Cada día son menos los hombres de la resistencia. Las noticias recorren rápidamente, en la feria de comestibles los precios trepan, los productos son escasos. Alí Babá, un líder del pueblo murió en la fila para comprar pan. Las brujas y los fantasmas utilizan la oscuridad para recorrer los barrios bajos de Bagdad. La pared de la habitación de servicio quedó con una tremenda rajadura después de una explosión cercana. La ONU pidió un cese del fuego pero no la escuchan.
Alí Bubú alberga en el museo a los ciudadanos que perdieron sus viviendas. Las noches las pasan en la Cruz Roja Internacional.
Alí Bubú se quitó la cimitarra de la cintura y prolijamente la depositó sobre la almohada. Se aprestaba a dormir pero se estremeció al escuchar la puerta- ¡Pam, pam!- se encontró con un personaje que tenía una capa roja y una capucha del mismo tono que le cubría el rostro. -¿Qué quiere?- preguntó Alí Bubú.
- Soy Satanello, primer mensajero de Su Majestad Mofistófeles, tengo dos noticias para darle, una buena y otra mala.
- Deme primero la buena
- El Cha de Persia le dejó en una cueva un cofre con lingotes de oro y platino, y la mala “wikilakes difundió la noticia y tenemos que apurarnos antes que lleguen otros y se apropien del tesoro. Ahora voy a robar una camioneta y vuelvo a buscarlo.
Alí Bubú subió a la camioneta y se enteró que su cómplice pretendía el noventa por ciento del tesoro. Llegaron a una cueva en la que a su entrada colgaba un cadáver quemado de una mujer. En el interior la muchedumbre se apretaba junto al tesoro, el calor era tremendo y un olor húmedo y nauseabundo. Apenas Satenello abrió su boca y lanzó una llamarada salieron todos disparando. A continuación le pidió a Alí que cargara la camioneta. Cuando Alí le dijo no queda nada le pidió que verificara que tampoco quedaba ningún nativo. Al salir de la cueva vio como la camioneta y su conductor desaparecían detrás de la niebla. Solo alcanzó a decir: ¡Eh desgracido vete al demonio y que te parta un rayo!
Se pudo leer en la edición digital The Guardian de Londres:
“El sereno Alí Bubú del Museo Central de Bagdad terminó con el infinito poder de Satanás.
Entrevistado por el corresponsal del diario “La Nación” de Buenos Aires:
Periodista: ¿En algún momento sintió miedo?-
- Y claro que lo tuve, yo no soy Superman, soy un cristiano igual que usted, el canillita al único diablo rojo que conocía era Independiente que salió último en el torneo anterior.
- Pero terminó con Lucyfer.
En este planeta hay miles de demonios:
El político que no cumple el compromiso dado en su campaña.
El boletero que dice que no quedan más localidades, y el que quiere ver la película le guiña un ojo y le pone el billete que suma el valor de la entrada. El que embaraza a su novia y desaparece. Los que permiten que los niños mueran de hambre. Los gobernantes que envían a sus pueblos a la guerra, los narcotraficantes, los mercaderes de armamentos, los que quiebran el equilibrio ecológico.
Roberto
viernes, 15 de abril de 2011
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