LA VERDADERA HISTORIA DE CAPERUCITA ROJA
Prohibida para menores de 72 años.
Como todos conocen, Caperucita Roja, a los diecisiete años fue a convivir a un edificio en torre, frente a los bosques de Palermo. Solamente con su madre, que la sobreprotegía. El padre, después de ganar la lotería, se fue a vivir con un amigo que conoció en una bailanta de Ramos Mejía.
Trabajaba como masajista en un instituto de belleza femenina, y mensualmente enviaba los cheques para mantención de su hija y su ex esposa.
Regina, la madre de Caperucita, elaboraba pasteles que la joven se los llevaba a su abuela Matilda, siempre por el camino más largo donde no sé encontraría con el lobo. Ya en un encuentro con la fiera, se defendió con un aerosol que encegueció al animal. Sorprendida nuevamente por la bestia, ésta la amenazó:
- Si me atacas nuevamente, no tendré otra alternativa que hacerte la boleta (sexo).
Caperucita, le comentó lo sucedido a su abuela, que trabajaba como madam en un burdel en la calle Moldes.
¡Por fin! Caperucita, consiguió en la confitería Danubio un exquisito Strudel de manzanas y con “delivery”, un joven muy simpático que la abuela no quiso desperdiciar e inició un vínculo amoroso que duró hasta ayer.
Texto anónimo
Traducción Roberto Sztein
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